Publicado: 2 de Febrero de 2015

Son muchos los cambios que se producen en el cuerpo de la mujer durante el embarazo. Algunos no se observan hasta que están avanzados como los cambios en la cavidad bucal.

La acidez de la saliva aumenta, lo que puede hacer que las caries proliferen con mayor facilidad y los posibles reflujos o vómitos debilitan el esmalte de los dientes. Sin embargo, no existe una relación directa entre las caries y el embarazo. Lo que sí es habitual es la aparición de gingivitisen las gestantes. Se trata de una inflamación de las encías que hace que se vuelvan más sensible y que tiendan a sangrar con facilidad. 

Aunque no es tan habitual, también puede aparecer el conocido como granuloma o tumor del embarazo. Se trata de un crecimiento de la encía, benigna y sin síntomas de causa desconocida y que sangra con facilidad. Crece rápidamente durante el embarazo y, generalmente, desaparece tras el parto, aunque, en ocasiones, hay que quitarlo quirúrgicamente. 

Para controlar todo este tipo de cuestiones es interesante realizar un seguimiento oral durante el embarazo, a ser posible, comenzando antes de la concepción y realizando una visita al dentista cada trimestre para garantizar una salud bucodental perfecta. De hecho, los hijos de las madres que siguen un programa de prevención y seguimiento de la salud bucal durante el embarazo, suelen tener mejor salud bucal. 

También hay que destacar que durante el embarazo pueden realizarse todo tipo de tratamientos dentales sin peligro para la madre ni para el feto, un temor habitual entre las mamás embarazadas. 

Consejos básicos

1.- Visita a tu dentista antes y durante el embarazo.

2.- Cepíllate los dientes tras cada comida (incluidas la merienda y el tentempié de media mañana).

3.- Pásate el hilo dental por los molares cada noche.

4.- Consulta al especialista en caso de vómitos o reflujo habitual. 

5.- Si es necesario, refuerza tu higiene con enjuagues de flúor o chicles con xilitol. 

6.- Mantén una dieta equilibrada evitando el consumo de dulces o zumos y bollería industriales. 

7.- Consulta en tu ambulatorio por si existe algún programa de seguimiento bucodental para embarazadas. 

Cuidando la salud de tus dientes, estarás también cuidando la de tu bebé ya que, algunos autores relacionan las enfermedades de las encías maternas con los partos prematuros y el bajo peso del recién nacido. Si bien esta no parece ser una causa única, si se considera uno de los factores, por lo que parece imprescindible el cuidado dental.