Publicado: 6 de Febrero de 2015

Almohada para amamantar

La primera y fundamental regla de una buena lactancia es que el pequeño se coja correctamente al pecho. El niño tiene que estar a la altura correcta sobre el pecho para evitar molestos tirones de pezón que pueden causar irritaciones o grietas.

Además, dado que la alimentación puede durar hasta media hora, es esencial que la madre está en una posición cómoda: la parte de atrás, los hombros y los brazos no deben sufrir tensiones, el pequeño debe estar cómodo y no debe presionar con fuerza el abdomen de la madre, sobre todo durante las primeras semanas.

El sacaleches

Una producción abundante de leche proporciona la nutrición necesaria para el crecimiento normal y sereno del lactante. Sin embargo, es importante garantizar que el pecho se vacíe por completo después de la alimentación debido a que el estancamiento de la leche puede causar congestión mamaria y el riesgo de mastitis.

Si la madre tiene que separarse momentáneamente del niño, o hay que incorporarse al trabajo y por lo tanto no puede estar presente durante la toma, puede extraer su leche y que se la administre quien lo cuide. De esta manera, también papá tendrá la oportunidad de amamantar a su bebé.

Los recipientes para leche materna

El excedente de leche puede ser extraído y almacenado en los contenedores adecuados, con la cantidad de leche necesaria para una toma, en la nevera o en el congelador, listos para dárselo cuando sea necesario.

Gracias a un buen almacenamiento, la leche materna conserva todos sus nutrientes.

Las tetinas y los biberones

A pesar de conocer los beneficios de dar el pecho, hay situaciones en las que las madres se ven obligadas o prefieren utilizar total o parcialmente el biberón. En este caso, es importante elegir unatetina que respete los mecanismos fisiológicos de succión, que se desarrolla en los primeros meses de vida. Al nacer, el bebé succiona la leche, realizando una verdadera compresión del pezón/tetina, mientras que tras seis meses el niño aprende gradualmente a chupar por aspiración, que es como succionamos los adultos. Por consiguiente, el pezón debe estar diseñado para seguir esta evolución, siguiendo los movimientos de la boca y la lengua del niño en las primeras etapas de su crecimiento.

El esterilizador

La esterilización es esencial durante los primeros meses de vida (hasta el sexto o séptimo mes), cuando el niño tiene pocas defensas que lo protegen del ambiente exterior. Por esta razón, tetinas, biberones, chupetes, pequeños juguetes u objetos que el niño, tan pronto como pueda, explore instintivamente con la boca, pueden ser un vehículo de una infección, en particular de las intestinales. Se puede esterilizar con el método de esterilización por calor, que explota el poder de desinfección del vapor a alta temperatura: es rápido, natural y no implica usar productos químicos.